La traducción científica permite darle acceso al planeta entero a numerosas fuentes y compartir los últimos avances científicos. Cuando antes se dedicaban a ello los traductores generalistas, se ha vuelto a lo largo de los años una verdadera especialidad, ya que los textos científicos requieren verdaderas cualidades de análisis y escritura además de las competencias lingüísticas. La traducción científica necesita además sólidos conocimientos técnicos así como un perfecto dominio de la terminología del campo en los dos idiomas.

¿QUÉ ES LA TRADUCCIÓN CIENTÍFICA?

La noción de traducción científica se confunde a menudo con la traducción técnica o traducción especializada por lo que no se percibe muy claramente lo que es. Puede resultar necesario recordar, como bien lo indica el nombre de traducción científica, que solo trata de textos científicos. Hay que observar que ahora más que nunca intercambiamos una cantidad impresionante de información a nivel internacional. Las empresas y organizaciones necesitan con frecuencia traducciones científicas para adelantarse en el área de la investigación y economía de las ciencias. Sin traducción adaptada, los científicos, médicos e ingenieros del mundo entero no podrían intercambiar, frenando así fuertemente los inventos y adelantos científicos.

¿QUÉ CAMPOS ABARCA?

La traducción científica abarca campos muy variados, como la biología, ecología, medicina, nutrición, física, geografía, geología, química, genética y numerosas otras ciencias. Pueden presentarse bajo la forma de artículos, exposiciones, anotaciones, trabajos de calificación científica, tesis con resultados de actividades científicas, trabajos de investigación, recensiones, críticas científicas o también descripciones de patentes de un invento.

¿CÓMO LA TRADUCCIÓN CIENTÍFICA TIENE UN CARÁCTER CIENTÍFICO?

La traducción científica requiere un buen conocimiento del área en cuestión

Al igual que para cualquier trabajo de traducción, la primera tarea del traductor es leer y entender el significado del texto original. Ahora bien, en el caso de la traducción científica, existen numerosos conceptos específicos y razonamientos complejos que es imprescindible entender bien para entregar una traducción clara y fiel. Además de las cualidades de escritura, competencias lingüísticas y un pensamiento lógico, el traductor científico debe contar con un conocimiento profundizado del área de trabajo del texto. En efecto, es imprescindible que domine la temática tratada y comprenda los principios y teorías que rigen el original y sin un perfecto conocimiento no puede alcanzar una comprensión sin errores, no puede tampoco restituir fielmente las ideas portadas en el texto original sin alterar ni interpretar arbitrariamente algunas informaciones.

Un traductor científico domina la terminología en ambos idiomas

Los textos científicos no pueden aceptar aproximaciones, por eso es necesario entregar los documentos científicos a traductores profesionales con formación científica y que tengan capacidad de traducción demostrada tanto en el idioma fuente como en el idioma meta. Resulta absolutamente necesario conocer las terminologías técnicas empleadas en los dos idiomas, utilizar términos precisos y adaptados en el marco de la traducción científica. Por eso el traductor debe conocer las particularidades del léxico profesional en ambas lenguas. Esto implica que adquirió conocimiento teórico y lingüístico en el área de especialidad del texto a traducir para poder restituir la coherencia, el estilo y el nivel lingüístico del texto original.

La traducción científica desempeña un papel fundamental en la accesibilidad de numerosas fuentes científicas, en el intercambio de informaciones y en el progreso técnico. Requiere un dominio sin fallas del área de especialización del texto que debe traducirse, y de especial manera el funcionamiento y la terminología, con el fin de permitir una restitución clara y fiel del texto original.