El estrés es uno de los peores enemigos del trabajo, no sólo a causa del estado de ansiedad que provoca, sino también –y sobre todo– porque puede llegar a debilitar el rendimiento de toda una empresa.

Trabajadores tranquilos, empresa feliz

La tranquilidad de los empleados es fundamental para permitir que crezcan como profesionales. Crecimiento profesional es sinónimo de trabajador feliz y, por lo tanto, la felicidad del profesional se traslada a la empresa.

Es importante no sólo buscar los beneficios, que, por más necesarios que sean a la buena salud de una empresa, no significan nada si no hay estabilidad –a todo nivel– del personal.

Reducción de costos con una productividad decuplicada

Una vez alcanzada la estabilidad del personal, usted podrá ver que los costos de producción disminuyen gracias a un rendimiento multiplicado. Es el efecto de los empleadores felices que se dedican con más ganas –y en menor tiempo– a sus tareas.

Por lo tanto no debe perderse de vista el bienestar de su personal, si no correrá el riesgo de que su empresa agonice en medio de un ambiente gris, en donde depresión y estrés predominan y acaban con los resultados financieros.