Sin duda, el avión es uno de los medios de transporte más temidos. No obstante sigue siendo uno de los transportes más seguros, y también uno de los lugares más propicios al trabajo.

Ninguna llamada interrumpirá su trabajo

Se tiene la tentación de considerar el tiempo de vuelo como tiempo perdido, pero no es así. Aislado de toda comunicación exterior, nada ni nadie –salvo, tal vez, las azafatas– lo interrumpirá. Ninguna llamada telefónica, nadie que le interrumpa para una consulta urgente.

Puede entregarse al cien por ciento a su creatividad laboral, en un ambiente relativamente apacible aunque sí ruidoso. El azul del cielo visto a través de la ventanilla o las ciudades iluminadas en plena noche son un importante factor que incrementa su rendimiento.

Olvídese del estrés de los preparativos de reuniones, déjese llevar por la inspiración fruto del hecho de encontrarse a millares de metros de altitud, de la calma, de esa quietud del avión.

Sin duda alguna en estos momentos es cuando su trabajo puede ser mejor, menos influenciado y por lo tanto más sincero.

Olvídese de los problemas, planifique bien su viaje (de negocios u otros)

Para mejorar aún más la paz de su viaje, evite toda fuente de estrés antes y después del viaje. Si viaja con conexión, asegúrese de tener tiempo suficiente entre los dos vuelos. Así no tendrá que correr o sufrir inconvenientes al perder un vuelo.

Verifique que todas sus reservas están listas. Saldrá en paz, con lo que se verá trabajando mejor aún a bordo del avión.